El imperio compulsivo del alcohol
Palabras clave:
compulsi´´on, mutación genética, pleitropía, herencia similar, herencia desemejante, azarResumen
La presencia de comportamientos extraños y graves, y la ausencia de una ciencia que los describiera y explicara de manera sistémica me motivó a realizar esta investigación. Los materiales clínicos los obtuve en la Sociedad, en mi consultorio, en los garitos, los prostíbulos, las cárceles de mujeres y hombres, en el vértice y en la base de la pirámide humana y en el desarrollo histórico de tales conductas. Estudié centenares de árboles genealógicos. Llamó mi atención clínica la fuerza que tenían todos ellos, lo irresistible de sus deseos y tomé la voz latina COMPULSIO para reflejar su dinámica, pues compulsivo significa forzar a alguien para que realice actos aún contra su voluntad. Esos árboles genealógicos me indicaron que el Alcohol se encontraba en el origen de todas las compulsiones. Confirmé la herencia que dejaban los alcohólicos, que es tanto Similar como Desemejante, fenómeno que no ha sido conocido y que constituye una tragedia para la humanidad que está transformando sus comportamientos naturales por comportamientos compulsivos. Investigué por qué el Alcohol al interactuar con los tejidos germinales tenía ese tremendo poder y me dí cuenta que era Mutagénico, y que al penetrar en la célula sexual (óvulo o espermatozoide) llegaba al núcleo y allí generaba una sustitución puntual y débil de un par de bases nitrogenadas de la cadena del Gen Mutado, lo que alteraba la o las proteínas correspondientes y su función. Este Gen Mutado con sus proteínas anormales sustituye la Corteza del Área Orbitofrontal del Hemisferio
Cerebral Derecho, y se convierte en el centro de las compulsiones que aparecen en cada persona al azar por medio de la Pleiotropía. De este centro compulsivo parten los potentes deseos de las respectivas compulsiones que al realizarse estimulan fuertemente los núcleos límbicos del placer que secretan los neuroquímicos como la dopamina, las endorfinas y encefalinas. Por eso, toda compulsión, a pesar de ser una afección tan grave, es paradójicamente placentera, y no es reprimible ni aplazable como puede ser un deseo sexual.
Descargas
Descargas
Publicado
Número
Sección
Licencia
Derechos de autor 2025 Mauro Torres Agredo (Autor/a)

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución 4.0.